Blog de orientación profesional 10 claves para sacar jugo a tus prácticas

El pasado mes de octubre más de setenta estudiantes dados de alta en el DOIP iniciaron su primera experiencia en una empresa. Hacer prácticas es una de las mejores maneras de conseguir una primera vivencia en el mundo laboral y acabar los estudios con valor añadido.

Es muy común que, a los estudiantes que hacen prácticas, la empresa les ofrezca la posibilidad de continuar, ya sea con otras prácticas o bien con un contrato laboral. Por tanto, es una gran oportunidad para mostrar a la empresa que puedes ser un buen fichaje. 

Cabe decir que las prácticas extracurriculares son únicamente para estudiantes; por tanto, el momento para aprovechar esta oportunidad es mientras cursas tus estudios de grado y hayas superado el cincuenta por ciento de los créditos. Si fuese el caso de un máster oficial o un título propio, se debería analizar la situación caso por caso.

A pesar de todo lo dicho, es normal que tengas dudas sobre todo lo que te pueden aportar las prácticas. Pero, hay una cosa que está bien clara: ¡es una etapa de la cual debes sacar todo el jugo posible! ¿Por qué?

  • Son un desafío: demuestra lo que eres capaz de hacer

Es muy importante que la actividad de hagas tenga un componente de reto. Has de concebir las prácticas como una opción para demostrar a todo el mundo y a ti mismo lo que eres capaz de hacer. Al principio te puede parecer algo complicado, pero vale la pena un esfuerzo inicial para obtener los resultados que esperabas. 

La prácticas son complementarias a los estudios. Por ello, es necesario que apliques lo que ya sabes: ahora es el momento de complementar la formación recibida durante los estudios aplicándola a la realidad. 

  • Es el momento de arriesgar y aprender de los errores 

Como posible fichaje, ahora puedes trazar el camino hacia donde quieres llegar.

Por ello, no pasa nada si te equivocas, y, más importante aun: puedes aprender de los errores. Las prácticas son la mejor época para experimentar, preguntar, y sobre todo, tener claro que aprender de los errores, con humildad y sabiendo rectificarlos, es una actitud responsable que demuestra la madurez de aquél que la practica. 

  • ¡Abrazar más conocimientos es aprender más! 

En muchos casos, la empresa tiene diversos departamentos y cada uno se encarga de unas funciones determinadas. Aunque el estudiante en prácticas tenga sus tareas definidas en la empresa, es conveniente preguntas la posibilidad de acudir a otros espacios para conocer de primera mano cómo trabajan y qué funciones tienen las personas que los integran.  

  • En la empresa también te puedes formar 

En la mayoría de empresas surgen actividades y otras tareas que van más allá de las estrictamente marcadas. Una decisión muy buena es anticiparte y participar activamente en estas tareas, formaciones, cursos, seminarios y oportunidades que ofrece la patronal a los trabajadores. También puedes proponer actividades para hacer. Todas estas acciones son válidas para aportar un valor añadido a tu itinerario profesional y, en algunos casos, pueden ser una oportunidad única. 

  • ¡Cuéntalas como experiencia! 

Aunque las prácticas son un complemento de tu formación académica, también suponen un paso en el mundo laboral. Por ello, es recomendable que las tengas en cuenta a la hora de registrar tu experiencia laboral: en las redes (LinkedIn, about.me, blogs...), en el currículum (apartado de experiencia, más que en el de formación académica), etc.

  • Date a conocer

El mundo laboral está en crecimiento constante y, por ello, debes estar al corriente de todas las oportunidades que surgen. Una de las principales vías para hacerlo es manteniendo el contacto con las personas que hayas conocido durante tu experiencia en la empresa. Relacionarte con más gente hace que aumente tu red social y también las posibilidades de encontrar otras opciones. 

  • Recibe un complemento económico mientras aprendes 

La vida del estudiante no siempre es compaginable con un trabajo a jornada completa, y muy a menudo los jóvenes que trabajan se ven obligados a elegir itinerarios de estudiante a tiempo parcial.

Las prácticas son muy flexibles para compaginarlas con las clases. Y, además, van acompañadas por una ayuda económica: un aliciente más.

  • ¡Desarrolla tus competencias profesionales! 

Hacer unas prácticas es lo más similar a lo que encontrarás el día de mañana cuando te adentres en el mundo labora. Así podrás conocer paso a paso el funcionamiento interno de una empresa.

Es una opción única para poner en marcha tus capacidades personales y profesionales y, por tanto, desarrollarlas y perfilar tu propia marca personal.

  • Ten iniciativa: presenta autocandidaturas

Si las prácticas que se ofrecen no te acaban de encajar con lo que buscas, piensa en qué empresa te gustaría hacer prácticas y presenta una autocandidatura. Es decir, ofrécete para hacer prácticas, teniendo presente que siempre han de tener relación con tus estudios universitarios. Ten iniciativa: ¡crea tu propia oportunidad donde más te apetezca!

Las empresas cada vez más contactan con el DOIP para ofrecer prácticas porque un candidato se ha puesto en contacto con ellas mediante una autocandidatura. Si quieres saber más sobre este tema, puedes pedirnos una sesión de orientación profesional y gratuita, te ayudaremos a maximizar tus opciones profesionales. 

 

Saca jugo a tu potencial personal
 
  • Sé flexible y estate atento a las necesidades empresariales

Debes evitar poner problemas a los horarios o las tareas que te pidan. Recuerda que las prácticas son una instancia en la que puedes demostrar tu perfil profesional y ésta manera de actuar será la que te definirá ante tus superiores. Tus acciones se traducen en una carta de presentación. Cuando oigas que alguna cosa no está bien, hazlo saber y explica tus motivos, pero respeta las opiniones ajenas, porque seguramente tengan más experiencia que tú.